jueves, 7 de septiembre de 2017

Santoña


Santoña es un municipio con mucha tradición marinera. Su historia y sus gentes siempre han estado ligadas al mar, como ejemplo más destacado tenemos a Juan de la Cosa. Este cartógrafo fue fundamental en el descubrimiento de América. Santoña también está considerada com el lugar donde se construyó la carabela "Santa María".



Su puerto, ha sido uno de los más destacados históricamente en Cantabria. Su volumen e importancia son tales que incluso, en 1774, Santoña pleiteó con Santander para ostentar el titulo de capital de la región.



Geograficamente, Santoña esta dividida en dos zonas: una llanura, donde se asienta el casco urbano y una zona montañosa donde se alza la ladera del Brusco y el Buciero.



Además de estar ligado al mar, Santoña, está ligada plenamente al Monasterio de Santa María del Puerto, fundamental no sólo en el devenir de este municipio, sino también en el de muchos otros de la comarca. El primitivo monasterio dio paso tiempo después a la Iglesia de Santa María del Puerto, que constituye en la actualidad su mayor valor patrimonial.



Igual de importantes son sus dos fortificaciones, un conjunto de estructuras militares agrupadas en torno al Monte Buciero que destacan la importancia estratégica del puerto.



Sin embargo, su más significativa seña es la Reserva Natural de las Marismas. Este espacio protegido cuenta con ricos y variados ecosistemas que dan cobijo a gran variedad de aves acuáticas.



En la actualidad, Santoña es el primer puerto consejero del Cantábrico y posee el récord mundial de pesca. Su industria se basa sobre todo en la comercialización de bonito y de sus famosas anchoas.

martes, 5 de septiembre de 2017

Asturias

El Principado de Asturias es una comunidad autónoma situada al norte de España. Fronteriza al oeste con la provincia de Lugo, al norte con el mar Cantábrico, al este con Cantabria y al sur con la provincia de León. Recibe el nombre de Principado por razones históricas, al ostentar el heredero de La Corona de España el título de "Principe de Asturias", establecido por Juan I de Castilla en el año 1388. Su capital es la ciudad de Oviedo, mientras que Gijón es su ciudad más poblada.

El Principado de Asturias está considerado como una comunidad histórica. Posee una asamblea legislativa llamada Junta General del Principado, en recuerdo de una antigua institución medieval de representación de los concejos ante La Corona. Posee dos idiomas propios: el asturiano o bable y el eonaviego o gallego-asturiano.

Asturias estuvo habitada desde el Paleolítico Inferior y durante el superior se caracterizó por las pinturas rupestres del oriente de la comunidad. En el Mesolítico se desarrolló una cultura típica, el asturiense. La Edad de Bronce se caracterizó por los megalitos y túmulos. Durante la Edad de Hierro, se desarrollaron un conjunto de comunidades que construían y habitaban en castros. Estas poblaciones evolucionaron localmente durante todo el primer milenio antes de nuestra era, hasta la llegada de los romanos al Noroeste peninsular, que las percibieron como parte de una realidad étnica, los astures.

Durante el período romano destacaron las labores mineras realizadas por el Estado Romano. La explotación minera de las riquezas auríferas decayó en los siglos II-III d.C. También destacaron las explotaciones agropecuarias ademas del surgimiento de núcleos fortificados como Gegionem (Gijón).

Tras varios siglos sin presencia extranjera, los Visigodos intentaron ejercer control sobre el territorio. Estos intentos acabaron en el siglo VIII con la invasión musulmana. El territorio no fue fácil de someter, estableciéndose en 722 una independencia de facto como Reino de Asturias tras la victoria de Pelayo en la Batalla de Covadonga. A partir de entonces el pequeño reducto de nobles godos y satures comenzó a recuperar el territorio perdido ante la invasión musulmana, incorporando bajo su órbita el territorio que había pasado a ser tierra de nadie y creando durante este período un arte propio, el arte prerrománico asturiano que se extendió por todos sus dominios.

En el siglo XVI el territorio alcanzo por primera vez los 100000 habitantes, número que se duplicó con la llegada del maíz americano en el siglo siguiente.

El 8 de mayo de 1808 la Junta General del Principado de Asturias declaró la guerra a Francia y se proclamó soberana, creando ejército propio y enviando embajadores al extranjero. El 1 de enero de 1820 el oficial Rafael de Riego, se sublevó en Cádiz proclamando el retorno a la Constitución de 1812. 

A partir de 1830 comenzó la explotación sistemática del carbón y se inició la revolución industrial en la comunidad especialmente en la zona centro del Principado. Más tarde se establecieron potentes industrias siderúrgicas, además de la industria naval desde el siglo XIX.

El 6 de octubre de 1934 comenzó un alzamiento revolucionario en la cuenca minera provocado por la negativa de los revolucionarios a permitir la entrada de la CEDA en el gobierno, algo que entendían como un avance del fascismo en España. Esta revolución tuvo a Asturias por escenario principal, quedando Oviedo asolada en buena parte.

El 25 de agosto de 1937 se proclamó en Gijón el Consejo Soberano de Asturias y León presidido por el dirigente sindical y socialista Belarmino Tomás, terminando el conflicto el 20 de octubre de 1937 con la victoria de las tropas nacionales en el frente norte.

Tras veinte años de estancamiento económico, se produjo la definitiva industrialización de Asturias en las décadas de los años 60 y 70. En la década de los 90, el Principado intentó potenciar sus abundantes recursos paisajísticos y naturales con vistas al sector turístico, política que continua hasta el día de hoy.



Itinerario 1:



Santa Cristina de Lena: Cerca de Pola de Lena, sobre un cerro, se levanta esta pequeña iglesia, sin duda un monumento de lo más enigmático. No aparece mencionado en las crónicas ni en las donaciones, ni se conocen documentos que se refieran a su fundación. No obstantes, su semejanza con los monumentos del Naranco obliga a incluirla entre los edificios del reinado de Ramiro I.



En el interior sobresale el magnifico iconostasio de triple arquería con celosías, que separa el presbiterio de la única nave, y que cierra en su parte baja con un cancel tallado.



Otros hechos, como la elevación del espacio litúrgico sobre el resto del templo, insólito en el prerrománico asturiano, también ponen este edificio en relación con antecedentes visigóticos. Sin embargo, sus soluciones constructivas, como la bóveda de cañón reforzada con arcos fajones, evidencian una clara influencia de los monumentos ramirenses.



Santa María de Bendones: Situada a 5 km de Oviedo, pertenece a la época de Alfonso II el Casto. Tiene una sola nave, más ancha que larga, con una peculiar distribución espacial. En la fachada se abre un pórtico, flanqueado por dos habitaciones.



Cuenta también con una cámara oculta sobre el altar, abierta al exterior por una ventana enmarcada en alfiz. La iglesia estuvo largo tiempo oculta por enmascaramientos y construcciones anejas, hasta que en 1936 fue incendiada, En los años 50 se reconstruyó a partir de los restos encontrados.



San Julián de los Prados: En las afueras del casco urbano de Oviedo se alza este espléndido templo, el más grande y mejor conservado de todos los edificios españoles anteriores al románico. Fue edificado hacia el año 820 y formaba parte de un complejo palacial levantado a extramuros de Oviedo.

En el interior destaca el conjunto pictórico, que reafirma el carácter palaciego del templo.



Oviedo: Ciudad y capital del Principado de Asturias. Su origen se remonta a la Alta Edad Media. Centro comercial, religioso, administrativo y universitario de la región. Ostenta los títulos de "muy noble, muy leal, benemérita, invicta, heroica y buena" que figuran en el escudo del municipio y así lo recoge una placa situada en la fachada del edificio del ayuntamiento.



Aprovechamos para ver el casco histórico comenzando, por la plaza de Alfonso II el Casto.



Aquí visitaremos la catedral. De estilo gótico es conocida como Sancta Ovetensis, refiriéndose a la calidad y cantidad de las reliquias que contiene.



Comenzó a edificarse a finales del siglo XIII por la sala capitular y el claustro prolongándose su construcción tres siglos, hasta el remate de la torre a mediados del siglo XVI.



Posteriormente se añadió una girola ademas de diversas capillas anexas a las naves laterales.



La iglesia está emplazada en el lugar del anterior conjunto catedralicio prerrománico del siglo IX. Gracias a que algunos de sus edificios han sobrevivido, este edificio contiene estructuras del estilo prerrománico, románico, renacentistas y barroco.



La Cámara Santa, del siglo IX, está declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y alberga las joyas más preciadas de la catedral: Las cruces de la Victoria y de los Ángeles, símbolos de Asturias y Oviedo respectivamente.



La siguiente parada sera la plaza de Trascorrales donde aprovecharemos para visitar el ayuntamiento. Tras la creación del municipio por el Fuero de Oviedo se inicia la andadura de la casa consistorial. Los gobernantes, al ir creciendo la importancia del municipio, decidieron trasladar la sede consistorial del atrio de la Iglesia de San Tirso al nuevo edificio.

Este nuevo edificio es diseñado por Juan de Naveda, en 1622, aprovechando un soporte de la vieja muralla y la puerta de Cimadevilla. Las obras se finalizan en 1671. Durante la Guerra Civil Española el ayuntamiento sufre grandes destrozos. Una vez finalizada la guerra se reedifica y se añade la tire del reloj.



Pasando por uno de sus arcos llegaremos en la plaza de la Constitución, donde podremos la iglesia de San Isidoro. La iglesia formaba parte del desaparecido colegio de la orden de los Jesuitas de San Matías. Su construcción finalizó en 1873 y más tarde, en 1873, su colegio fue derruido para la construcción del mercado del Fontán, anexo a la iglesia.




La siguiente parada la haremos en la plaza Daoiz y Velarde. Un buen lugar para comer y descansar un rato.


Antes de abandonar el centro, aprovecharemos para terminar de visitar lugares como las murallas, la Torre Vieja o el convento de San Pelayo.



Santa María del Naranco: El Palacio de Ramiro I ubicado en la falda del monte Naranco es una singular construcción con una finalidad poco precisa.



El edificio, de planta rectangular, está dividido en dos pisos, uno inferior o cripta y otro superior diáfano.



La construcción está elevada sobre un zócalo de piedra para darle un sentido vertical que se refuerza con los contrafuertes estriados que llegan hasta el tejado. Al piso superior se llega desde la escalera exterior. Es una sola estancia con miradores a ambos lados y unas ventanas ajimezadas.



San Miguel de Lillo: El edificio que se contempla corresponde a un tercio, aproximadamente, de la edificación original. Durante la baja Edad Media, la iglesia se derrumbó, reconstruyendose entonces la cabecera actual. Hoy está en pie el permitió poético y uno de los tramos de la nave original.

En el exterior los muros son recorridos por contrafuertes y en ellos se abren huecos con celosías de piedra trabajada. Sólo se conservan cuatro originales.

En el interior, la nave se divide en tres por medio de altas columnas en lugar de pilares. Las bases donde apoyan las columnas están decoradas con los símbolos de los evangelistas. Los grandes capiteles donde apoyan las arquearais están decorador por motivos de origen bizantino y norteafricano.



Itinerario 2:




Covadonga: Sus orígenes fundacionales están vinculados a la Batalla de Covadonga y al inicio de la Monarquía Asturiana, que constituyó el primer Reino Cristiano de la Península Ibérica.



Rodeado de un entorno de espectacular belleza, es un conjunto donde destacan especialmente la Santa Cueva, donde se encuentra la Virgen y la tumba de Don Pelayo, y la Basílica.




La Basílica de Santa María la Real de Covadonga fue declarada como tal en septiembre de 1901. El templo fue ideado por el erudito Roberto Frasinelli y levantado entre 1877 y 1901 por el arquitecto Federico Aparicio y Soriano. De estilo neorrománico, está construido enteramente en piedra caliza rosa.



Este templo vino a sustituir al antiguo, destruido en un incendio en 1777, y que se encontraba contiguo a la Santa Cueva.



Covadonga atesora más de mil años de leyendas e historias vinculadas a la cristiandad y a los albores de la construcción de un territorio.



Cangas de Onís: El suelo fue capital del Reino de Asturias hasta el año 774. En esta población se estableció el rey Don Pelayo, y desde aquí emprendió con sus gentes acciones sobre los territorios del norte de España, como único foco de resistencia al poder musulmán, una vez desaparecido el Reino Visigodo.



En nuestra visita podremos pasear por el Puente Romano. Este puente, que realmente es de construcción medieval de tiempos del reinado de Alfonso XI de Castilla, es una construcción situada sobre el río Sella. De él cuelga una replica de la Cruz de la Victoria, símbolo de la victoria de Don Pelayo.



La siguiente parada la realizamos en la Iglesia Parroquial. Situada en el centro y consagrada en honor de la Virgen de la Asunción, fue construida en 1963. Está formada por tres naves y crucero donde destaca su torre de 33 metros con campanario.



La última parada la realizamos en la Capilla de la Santa Cruz. Favila, hijo de Don Pelayo mandó construir una iglesia, tras la Victoria de Covadonga para dar alto a la cruz que su padre llevó a la batalla. No escogió cualquier sitio, sino un lugar ya sagrado desde hacía más de 4000 años a.C.

Este lugar es un pequeño montículo donde, tras la destrucción de la iglesia durante la Guerra Civil, apareció un dolmen prehistórico.

Tereñes: En los acantilados encontraremos huellas de dinosaurios. No requiere de mucho esfuerzo aunque hay que contar con la situación de la marea.



Ribadesella: Situada en la costa oriental de Asturias nos ofrece una amplia gama de atractivos: paisaje, historia, cultura, etc. Cuenta con un espacio urbano de calidad, articulado por un amplio paseo marítimo en el que el río, la ría y la mar acompañan el recorrido por otros lugares de la villa.

En esta localidad podremos disfrutar de la cueva de Tito Bustillo, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. En 1968 un grupo de espeleólogos se adentró en la cueva y encontró con un extraordinario conjunto de pinturas y grabados en las paredes de una de las galerías. Desde entonces se realizan estudios en el interior y hoy en día se puede afirmar que existen al menos 12 importantes conjuntos de arte rupestre en toda la cavidad.

Además Ribadesella cuenta con una zona rural con arquitectura popular e importantes casonas solariegas. Éstas conviven con un paisaje rural salpicado de pequeñas calas.



Itinerario 3:



San Salvador de Priesca: En la pequeña aldea de Priesca se encuentra la última gran obra del prerrománico asturiano. Consagrada en el año 921 presenta la habitual planta basílica, con tres naves cubiertas con madera y tres ábsides rectangulares abovedados, con vestíbulo y tribuna.

En conjunto, esta iglesia se nos muestra como una repetición pobre de la de San Julián de los Prados, levantada un siglo antes.



Ermita de la Asunción: De camino a la localidad de Tazones visitamos esta pequeña ermita a la vera de la ría de Villaviciosa. El templo ya se encuentra en el testamento de Alfonso III y Jimena, del año 905, donde aparece un minucioso inventario de la sede ovetense. Como resto prerrománico conserva una celosía en el muro testero, originaria de un monasterio emplazado en una isla cercana de la ría y que hoy ya ha desaparecido.



Tazones: Villa marinera que destaca por ser el único puerto asturiano con carácter imperial y que forma parte de las rutas imperiales de Carlos V en Europa, además de ser un pequeño y coqueto puerto ubicado en las inmediaciones de la ría de Villaviciosa.



Tazones sigue siendo hoy un recóndito y amable pueblo que cautiva, al igual que hizo con el joven emperador, a cualquier viajero.



Sus barrios están formados por antiguas casas de pescadores, llenas de color y con aroma a mar, con terrazas y un gran ambiente, hacen de esta villa un lugar único al que querer volver.



Además, si nos aventuramos por la playa, podremos llegar a un pequeño yacimiento de icnitas.



Lastres: Declarado oficialmente como Pueblo más Bonito de España, este enclave marinero en la costa oriental de Asturias es famoso por su actividad pesquera durante siglos, por su gastronomía de pescados y mariscos, por su singular belleza y por ser el pueblo donde se rodó "Doctor Mateo".




Lastres tiene un espectacular casco antiguo, de calles empedradas, con palacios y casas blasonadas que se entremezclan con las sencillas viviendas de pescadores.



La mejor manera de visitarla es dejarse llevar por las calles e ir descubriendo poco a poco. También existe una ruta con los lugares más emblemáticos de la serie anteriormente nombrada.



Playa de la Griega: Muy cerca de Lastres encontraremos otro yacimiento de icnitas con diferentes tipos de huellas.



Y algún que otro buen paisaje.



San Salvador de Valdediós y Monasterio de Santa María la Real de Valdediós: En el mismo valle que había elegido Alfonso III el Magno para su retiro, al lado de su iglesia de San Salvador, fundaron trescientos años más tarde los reyes Alfonso IX de León y su esposa Berenguela el monasterio de Santa María, que encomendaron a los monjes cistercienses.





Las obras comenzaron en 1218 bajo la dirección del maestro Galterius. Las aportaciones del Císter consiguen un edificio solemne y grandioso, el mayor de Asturias hasta la construcción de la catedral ovetense.



Gijón: Ciudad marcada por el impetuoso mar Cantábrico a lo largo de más de 5000 años. Gijón conserva vivo su pasado romano visible a través de sus diversas ruinas.



Durante la Edad Media, se mantiene una ocupación del territorio constata por las iglesias románicas fechadas en los siglos XII y XIII. La fundación de la Puebla en 1270 implica una expansión urbana que se verá frenada a finales del siglo XIV, cuando Gijón se convierte en el escenario de los conflictos de los Trastámara y se destruye la ciudad casi totalmente.



En el siglo XVIII, Gaspar Melchor de Jovellanos traza los ejes del desarrollo de Gijón. El proceso de industrialización la convirtió en el centro industrial de Asturias.



Así es Gijón, romana, metalúrgica y oceánica además de abierta, dinámica y divertida.



Itinerario 4:




Cueva del Pindal: Esta cueva está localizada en la desembocadura del río Cares, en el extremo oriental de Asturias. Cuenta con una única entrada muy cerca del mar, pero sobre él, y una galería de unos 600 metros de la que sólo se visita la primera mitad. Distribuido en varias zonas, el conjunto alberga representaciones zoomorfas como caballos, bisontes, un pez y un mamut. Estas pinturas fueron realizadas en distintos momentos a lo largo de un periodo comprendido entre 18000 y 13000 años atrás.



En las inmediaciones podemos visitar la iglesia de San Emeterio. Cuenta la leyenda que los ángeles tomaron los restos de San Emeterio y San Celedonio y los colocaron en un navío de piedra, que milagrosamente fue guiado hasta la costa Pimango.



En honor, se levantó una pequeña ermita cuyo aspecto externo impresiona por las dimensiones y la sencillez de sus formas.



Caminando un poco más se accede a las ruinas de la iglesia de Santa María de Tina. Las primeras referencias del lugar aparecen datadas en el siglo XVI, alude a su pertenencia a una abadía del siglo XI. Las ruinas son de un templo del siglo XIII de estilo cisterciense. La puerta de entrada se abre en un muro opuesto a la cabecera y es también apuntada. En el exterior quedan las ruinas de lo que podría ser un horno. Dentro del perímetro de la nave se puede ver un sepulcro cuya lápida se encuentra tirada en el suelo.



Una imagen románica de la Virgen de Tina, que apareció en la iglesia estando ya en ruinas y fue resguardada durante la Guerra Civil en las dependencias del faro de San Emeterio. Hoy en día se encuentra en la iglesia parroquial de San Roque.



Playa de Cobijeru: Antes de llegar a Llanes hacemos una parada en esta playa interior que no dejará mal sabor de boca.



Llanes: El consejo de Llanes, que pasa por ser uno de los de mayor tradición turística, atesora en su villa uno de los cascos históricos mejor conservados de todo el Principado, en él se reúnen un gran número de palacios y casas blasonadas, una basílica, diversas tiendas, sidrerías y un largo etcétera que animan a visitar cada uno de sus rincones.






El casino, la torre medieval, el paseo de San Pedro, la playa del Sablón, el faro, el puerto, los cubos de la memoria, todos ellos son excelentes lugares que visitar y forman parte de ese abanico de opciones que visitar dentro de Llanes.



Y si la capital es bella, el municipio no tiene desperdicio: Ruta de los bufones, el Ídolo de Peña Tú, más de treinta playas de espectacular paisaje...




Por último, la imagen típica asturiana no estaría completa sin la figura del hórreo. Uno de los ejemplos de arquitectura popular más fuertemente arraigados que puede encontrarse en España. Esta construcción esta destina a guardar y conservar los alimentos alejados de la humedad y de los animales para mantenerlos en un buen estado de conservación.

Su estructura sobre pilares lo mantiene sobreelevado para evitar la entrada de humedad y de animales desde el suelo y por permitir la ventilación a través de ranuras en las paredes.