martes, 5 de noviembre de 2013

Moncayo


El Moncayo es una montaña del Sistema Ibérico situada entre las provincias de Zaragoza y Soria. Con sus 2.315 metros es la cumbre máxima del Sistema Ibérico y uno de los picos más relevantes de la Península Ibérica.



Desde 1978, un sector del monte en la vertiente aragonesa forma parte del denominado Parque Natural del Moncayo, con una superficie de más de 10.000 hectáreas.



Siendo un buen lugar para pasar el día y disfrutar de los paisajes, son varias las rutas que ascienden a esta montaña.


La más conocida, desde la Virgen del Moncayo, parte desde el santuario de Ntra. Sra. del Moncayo (1600 m) siguiendo una senda que discurre por el bosque hasta llegar al circo de Cucharón (1833 m), base de la hoya de San Miguel y que queda dividida en dos rutas:




- La primera se dirige directamente a la cima, siendo más peligrosa en invierno.
- La segunda consiste en alcanzar la cresta por la loma hasta llegar al cerro de San Juan (2283 m) y de allí a la cumbre.



En diferentes páginas webs, se pueden encontrar tracks para Gps's y diferentes reseñas de itinerario, según queramos más o menos kilómetros y más o menos desnivel.



lunes, 30 de septiembre de 2013

Egipto



Egipto es un misterioso y legendario país con más de seis mil años de historia que aún sigue deslumbrando a todo aquel viajero que se anima a conocerlo. Sus grandiosas pirámides y majestuosos templos han sido testigos de la gran cantidad de acontecimientos, tanto culturales como históricos, que han ido sucediendo a lo largo de la historia, formando parte de ella gracias al panorama que ofrecen sobre el desierto.



A medida que han pasado los tiempos Egipto se ha hecho bastante popular y concurrido, tanto para turistas como para arqueólogos y estudiosos que fueron desvelando poco a poco los misterios que encierran sus monumentos.



Del mismo modo, las tradicionales visitas turísticas que se limitaban al recorrido corriente arriba o abajo del río Nilo, han sido ampliadas en la actualidad mediante el acceso a nuevas áreas históricas rehabilitadas, como los oasis del desierto líbico, las playas de Hurghada en el Mar Rojo, o la Ruta de la Sagrada Familia hacia el Sinaí o Israel.




Primer itinerario:




El Cairo es la capital de Egipto y la ciudad más importante. Cuenta con una población cercana a los 20 millones de habitantes que la convierte en la ciudad más poblada de África.



La cantidad de coches y sus inexistentes leyes de circulación, la media de edad, el caos, la arena del desierto en la atmósfera, sus monumentos, la diversidad cultural, y un sinfín de cosas, la convierten en una ciudad espectacular y sorprendente.



Situadas en la meseta de Giza, a 18 kilómetros de El Cairo, se encuentra uno de los monumentos más famosos de esta ciudad, las Pirámides de Giza. Es un complejo funerario que empezó su construcción sobre el 2500 a.C. Su esplendor lo alcanzó durante la cuarta dinastía, cuando se erigieron las pirámides de Keops ( la Gran Pirámide ), Kefrén y Micerino ( la más pequeña ) junto con varias otras subsidiarias menores, templos funerarios, embarcaderos, calzadas y la famosa Gran Esfinge.



De las tres pirámides se conserva su núcleo, formado por bloques de piedra caliza, ya que su revestimiento, del que queda mas bien poco, fue utilizado para construir edificios en la cercana ciudad. El interior de las pirámides se encuentra vacío ya que sus pertenencias se encuentran en el Museo de El Cairo.



En el mismo complejo encontramos la famosa Gran Esfinge, una escultura colosal que fue esculpida en el siglo XXVI a.C. o eso estiman. La Gran Esfinge se realizó esculpiendo un montículo de roca caliza. Tiene un altura de unos veinte metros, midiendo más de cinco su rostro, que se asocia al faraón Kefrén. Tiene cuerpo con forma de un león, que en la actualidad se encuentra bastante deteriorado pese a haber sido restaurado en varias ocasiones a lo largo de la historia.



En épocas antiguas estaba pintada de colores vivos: rojo el cuerpo y la cara, y el nemes de su cabeza con rayas amarillas y azules. Hoy aún se pueden apreciar estos colores.

Tras este día caluroso toca volar a Aswan y continuar con las visitas.




Segundo itinerario:




Después de un viajecito en avión llegamos hasta Aswan. Ésta es la ciudad situada más al sur de Egipto. Está situada en la primera catarata del Nilo, a casi mil kilómetros de El Cairo. Durante el transcurso de la historia ha recibido muchos nombres; durante la antigüedad se llamaba Taseti y más tarde los egipcios la bautizaron como Syene, que significa lugar de comercio. En la antigüedad llegaban todo tipo de mercancías a esta ciudad; oro, marfil, maderas y especias.

En ella podremos disfrutar de diversos monumentos como sus presas, tanto la nueva como la antigua, el nilómetro o el obelisco inacabado; aunque esta ciudad es mas conocida por ser el lugar de partida para visitar el templo de Abu Simbel.



Para esta visita es imprescindible madrugar ya que el horario habitual de salida son las cuatro de la mañana,se llega al templo antes de las siete y a las nueve se vuelve a Aswan. El viaje no resulta muy pesado ya que entre, sueño y sueño, podemos disfrutar del amanecer en el desierto.




Una vez allí nos encontramos con dos templos excavados en la roca, uno dedicado a Ramses II y otro a Nefertari, su primera esposa y su predilecta. La construcción de los templos tardó unos veinte años en concluirse llevándose a cabo en el reinado de Ramses II. Enterrados en las arenas durante siglos, los templos fueron descubiertos parcialmente en 1813 por el explorador suizo Burkhard pero fue en 1817 cuando el italiano Giovanni Battista Belzoni descubrió el resto.



Para evitar que desaparecieran bajo el agua al construir la presa de Aswan, los templos de Abu Simbel fueron reubicados entre 1964 y 1968. Con ingenieros y fondos internacionales, durante cuatro años se desmantelaron y reconstruyeron 65 metros más alto. Por la ayuda recibida, Egipto donó importantes tesoros y templos a otros países, como el Templo de Debod en Madrid.







Con la vuelta a Aswan, concretamente al puerto, iniciamos nuestro crucero por el río Nilo con dirección al Templo de Kom Ombo. Durante el recorrido es fácil disfrutar de unos paisajes repletos de contraste entre lo desértico y lo verde, además de los típicos pueblos a orillas del Nilo.



Tras un placentero viaje por el Nilo, la primera parada en este crucero es el Templo de Kom Ombo. También conocido como Templo de Sobek y Haroeis, se encuentra en ruinas pero resulta imponente debido a su ubicación al lado del Nilo.



Fue excavado por Jacques de Morgan hacia 1893. Es un edificio inusual ya que consta de dos entradas, dos salas hipóstilas y dos santuarios completamente simétricos.



Esto se debe a que está dedicado a dos dioses: el del lado izquierdo a Horus el viejo y el lado derecho a Sobek, divinidad local con cabeza de cocodrilo.



En el templo se puede visitar la capilla de Hator, en la que veremos unas momias de cocodrilos muy bien conservadas.



Por regla general, la visita a este monumento es una de las más bonitas, ya que habitualmente se llega cuando está atardeciendo.



Con este atardecer nos despedimos del Templo y ponemos rumbo a Edfu.




Tercer Itinerario:



Este nuevo día toca madrugar y lo comenzamos en el Templo de Edfu. Es un templo del antiguo Egipto ubicado en la ribera occidental del Nilo, en la ciudad de Edfu. Es el segundo templo más grande del país después de Karnak y uno de los mejores conservados.



El templo, dedicado al dios Horus, fue construido entre 237 y 57 a.C. En las inscripciones en sus paredes encontramos mucha información sobre el lenguaje, la religión y la mitología durante el mundo grecorromano.



Durante siglos, el templo quedó enterrado hasta unos doce metros bajo la arena del desierto con lo que,  los habitantes del lugar, construyeron casas en el terreno. Sólo quedaron visibles, en 1798, las partes más altas de los pilono y hasta 1860, por el egiptólogo francés Auguste Mariette, no se empezó a desenterrar el templo.







Una vez acabada la visita, embarcamos dirección Esna. 





Esta ciudad se encuentra en la ribera del Nilo, unos 55 kilómetros al sur de Luxor. En ella podemos encontrar el Templo de Jnum y la esclusa del río Nilo, junto a la ciudad, siendo paso obligado para todos los cruceros salvando así un desnivel de unos diez metros.



Como curiosidad y para asombro de todo aquel que se encontraba a bordo, cuando nos acercamos a la esclusa de Esna ,varios vendedores se acercaron con sus botes para lanzar sus productos e intentar vendernos algún recuerdo.



Tras esta experiencia llegamos al Templo de Karnak en Luxor. Es el templo más grande de Egipto y aún hoy se siguen encontrando restos y se sigue reconstruyendo. El recinto donde se encuentra mide 2400 metros de perímetro y está rodeado de una muralla de adobe de ocho metros de grosor.



El complejo lo componen: los recinto de Amón-Ra, Montu, Mut, Jonsu, Opet y Ptah.




Además, también existía un lago sagrado y numerosos templetes y capillas de menor tamaño, múltiples estancias y almacenes situados dentro de los muros todos ellos adornados con jeroglíficos.



Construido por múltiples faraones, entre los años 2200 y 360 a.C., destacan sobre todos Hatsepsut, Seti I, Ramsés II y Ramsés III. Probablemente lo más impresionante sea su sala hipóstila; con más de 5000 metros cuadrados que contienen 134 columnas, de las que las 12 centrales son más anchas y elevaban el techo a 23 metros de altura.




En la entrada del templo, veremos 40 esfinges con cabeza de carnero. Es el comiendo de la avenida de las Esfinges que llegaba hasta el Templo de Lúxor y hasta el Nilo.



Una vez recorridos los tres kilómetros que separan un templo del otro, aparecemos en el Templo de Luxor.




Stiduado en la ciudad que lleva su nombre y descubierto en 1884, el Templo de Lúxor es uno de los más espectaculares de Egipto y el monumento más importante de Lúxor, con 260 metros de largo y dedicado al dios Amón.



El templo fue construido entre los años 1400 y 1000 a.C. por los faraones Amenhotep III y Ramsés II, el primero construyó la parte interior y el segundo el recinto exterior, añadiendo la fachada, los colosos y los obeliscos.



Para edificar este nuevo patio, el arquitecto de Ramsés II tuvo en cuenta la existencia de una triple capilla de Hatshepsut, lo que explica que el eje del monumento esté dirigido hacia Karnak. No se percibe a primera vista, pero es imposible tener desde el pilono una vista axial del templo.

Como curiosidad, el obelisco de la plaza de la Concordia de París procede de este templo.




Cuarto itinerario:


Este nuevo día comienza en el Valle de los Reyes pero por no permitir la entrada de cámaras fotográficas no dispongo de ninguna foto del recinto.

El Valle de los Reyes es la necrópolis de Egipto donde se encuentran enterrados muchos de los faraones del Impero Nuevo, a día de hoy hay más de 60 tumbas talladas en las rocas. En la antigüedad, el valle se llamaba "Ta Iset Maat" lo que significa " lugar de la verdad". El primer faraón que se enterró en el Valle fue el rey Tutmosis I y la tumba más famosa del lugar es la tumba de Tutankhamon.

Con la entrada básica tendremos acceso a las tres tumbas que queramos, a excepción de la de Tutankhamon que requiere una entrada especial, y las de Seti I y Tutmosis III que incluso hay que solicitar permiso al gobierno del país. Éstas dos últimas son las mejores conservadas de todas.

Para los interesados en visitar la Tumba de Tutankamon, hay que destacar que todos sus tesoros se encuentran en el Museo de El Cairo con lo que la tumba solo guarda la momia.



A continuación visitamos el Templo de Hatshepsut, también llamado Templo de Deir el-Bahari. Es un templo excavado en la roca del valle, diseñado por el arquitecto Sennenmut y dedicado a Hatshepsut, la única mujer que reinó en Egipto durante un largo periodo. Fue construido entre los años séptimo y vigésimo primero de su reinado.



Las esculturas y relieves del templo relatan la historia del nacimiento divino de la reina Hatshepsut, la primera de su tipo. El texto y el ciclo pictórico narran una expedición a Punt, un país exótico en las cosas del mar Rojo. Aunque las estatuas y los demás detalles ornamentales han sido robados o destruidos, en una época el templo albergaba estatuas de Osiris, una esfinge y numerosas esculturas de la reina.



En el templo apenas hay restos de Hatshepsut ya que todo lo referente a ella fue destruido, tras su muerte, por su hermano Tutmosis III. De éste podemos encontrar varias estatuas en el templo.



Este día lo culminamos con la visita a los Colosos de Memnón. Estas dos estatuas de piedra representan al faraón Amenhotep III y están situadas en la ribera occidental del Nilo, frente a la ciudad de Luxor.



La función original de los colosos fue la de presidir la primera entrada de los tres pilonos existentes en el complejo funerario de Amenhotep III. Existen otros cuatro colosos caídos que flanquean otros dos pilonos desaparecidos que una misión internacional intenta recuperar. El templo al que pertenecían fue construido en vida del faraón y llego a ser el mayor y más espectacular de todo Egipto, incluso por encima del Templo de Karnak. Hoy en día son pocos los restos que se conservan.

Desde este templo, tomaremos carretera a través del desierto hasta llegar a Hurghada, en el Mar Rojo, y pasaremos allí unos días de relax. Ya tengo una entrada publicada donde describo esta ciudad.





Espero disfruten los que vayan a ir y les traiga buenos recuerdos a los que ya han estado. Por suerte o por desgracia este viaje coincidió con el golpe de estado militar y las famosas protestas, dejando por ver numerosos lugares como el famoso Museo de El Cairo...