domingo, 5 de octubre de 2014

Cima Monte Perdido ( 3355 m )


Monte Perdido es el macizo calcáreo más alto de Europa. Su pico más elevado es el Monte Perdido con una altitud de 3355 metros sobre el nivel del mar y está situado en la provincia de Huesca, en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

El macizo de Monte Perdido, también llamado Las Tres Sorores, está compuesto por los Picos de Monte Perdido ( 3355 m ),



Cilindro ( 3328 m )



y Añisclo ( 3263 m ).

Este sector está compuesto por otras 22 cimas de más de 3000 metros de altitud.



El macizo de Monte Perdido forma parte del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, constituido a su vez por cuatro valles más: Ordesa, Añisclo, Escuaín y Pineta. Parte del macizo se interna al norte en territorio francés, formando parte del Parc National des Pyrénées.



En la cara Norte del Monte Perdido se halla uno de los pocos glaciares que siguen existiendo en el Pirineo. Se trata de una lengua con mucha pendiente, que tiene un frente de unos 750 metros y va desde los 2700 a los 3250 metros de altura.



Este monte goza de una gran popularidad debido a que es un "tresmil" relativamente fácil. La vía normal de ascensión se efectúa a través del refugio de Góriz, donde es habitual pernoctar, y el canal de "la escupidera". Si se madruga lo suficiente es posible recorrer el Valle de Ordesa, subir al refugio de Góriz y hacer cima en un mismo día.



Un poco de vistas a 3000 metros de altura.

viernes, 3 de octubre de 2014

Valle de Ordesa


El Valle de Ordesa está situado en el Pirineo Central de Huesca, comarca del Sobrarbe. Catalogado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, este valle originó la creación del Parque Nacional de Ordesa, en 1918, ampliándose más tarde, en 1982, en Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.



En las zonas altas destaca una parte de la cresta Norte. Esta extensión comienza en Monte Perdido (3355m) y se extiende hasta los Gabietos (3034m) pasando por una sucesión de picos de más de 3000 m y en la que se abre una impresionante grieta, la Brecha de Rolando.



El valle propiamente dicho es un espectacular valle glaciar con una marcada forma de U situado al Suroeste del Macizo del Monte Perdido, por cuyo fondo el río Arazas va descendiendo en una sucesión de saltos de agua admirables.



Desde la que inicia el Valle, en el Circo de Soaso, conocida como "Cola de Caballo"



pasando por el Circo de Soaso


y por las Gradas de Soaso



hasta las cascadas del Estrecho y la Cueva.


Os dejo unas fotillos más del Valle de Ordesa.



Circo de Soaso.



Cascada en Circo de Soaso.



Tozal del Mallo, donde se encuentra la famosa vía de escalada Brujas-FrancoEspañola.



Una última panoramica con Monte Perdido al fondo.



lunes, 8 de septiembre de 2014

Bruselas, Bélgica


Bruselas es la capital y ciudad más grande de Bélgica, y la principal sede administrativa de la Unión Europea. Sobre su fecha de fundación no hay unanimidad ya que el emplazamiento se conocía en el siglo VII cuando el Obispo de Cambrai mandó construir una capilla en una de las islas del río Sena. Alrededor de dicha capilla fue creándose una aldea que recibiría el nombre de Broeksele.

Oficialmente la fecha de su fundación está establecida en el año 979, fecha en la que el Conde de Brabante mandó construir una fortaleza, a instancias del Emperador del Sacro Impero, para defender la plaza. Es a partir del siglo XII cuando los Condes se instalan en el monte Coudenberg y despega realmente como ciudad.

Gracias a su situación en la Ruta de Brujas a Colonia creció bastante rápido convirtiendose en un importante centro comercial.

La organización de Bruselas estaba dividida en Siete Linajes que formaban la nobleza urbana. Estos Linajes se negaron a compartir su poder con los artesanos y la clase obrera hasta que a principios del siglo XIV la ciudad vivió una revuelta integrada por la gente de los oficios.

En 1390 los Linajes se vieron en la necesidad de conceder a la gente de los oficios el derecho a agruparse en gremios y en 1421 aprobó una constitución municipal, que permanecería hasta 1795, en la que el poder se repartía entre el Patriciado, formado por los Siete Linajes, y entre los gremios agrupados en Nueve Naciones.

Tras la unión de Brabante y Borgoña, Bruselas se convirtió en su capital, pasando a depender del Imperio Español, y en la sede de los gobernadores de Flandes, en 1477.

En 1609 se separaron las Provincias Unidas del Norte pero Bruselas siguió dependiendo de la capital de los Países Bajos Españoles. Tras la sublevación de Guillermo de Orange contra España, la inestabilidad política hundió económicamente a la ciudad hasta que la Infanta Isabel se caso con el Archiduque Alberto de Austria. Fue en 1713 y tras el Tratado de Utrecht cuando Bruselas pasó de la soberanía Española a la de Austria.

En 1789 los Belgas se sublevaron contra los Austriacos creando los Estados Belgas Unidos, pero poco después, en 1795, fue ocupada por las tropas napoleónicas formando parte de Francia hasta 1814. Tras ser derrotado Napoleón en Waterloo, Bruselas se incorporó de nuevo al reino de los Países Bajos.

El 25 de agosto de 1830, un nuevo movimiento contra los Países Bajos dio lugar a la independencia de Bélgica nombrando a Leopoldo I como su primer rey y a Bruselas como capital de la nueva nación.

El desarrollo de Bruselas ha sido constante, salvo en el parón impuesto por las dos Grandes Guerras ya que en ambas fue ocupada por las tropas Alemanas.

Hoy en día Bruselas es una ciudad muy cosmopolita, al ser capital política de la Unión Europea, sede de la OTAN y árbitro de las irreconciliables comunidades de Flamencos y Valones.



Primer itinerario:



Partimos cerca de la Avenue Louise, donde se encuentra nuestro hotel, dirección Parlamento Europeo. Mientras disfrutamos de esta nueva ciudad topamos con la primera sorpresa del camino, St Boniface.



Esta iglesia la descubrimos por casualidad y la verdad es que no he encontrado información sobre ella en internet pero, es una visita imprescindible tanto por dentro como por fuera.



Continuando por sus callejuelas llegamos al Barrio Europeo de Bruselas. Se trata de la zona que acoge la mayoría de las instituciones de la Unión Europea. En donde antes había una zona residencial tranquila, ahora es el lugar clave para la política comunitaria europea. Uno de los edificios más representativos es el llamado Berlaymont, con planta en forma de equis y catorce pisos de altura, construido como sede de la Comisión Europea en 1967.



En sus alrededores, podemos pasear por el parque Leopold donde nos llama la atención este trozo del famoso muro de Berlín y un par de museos, entre ellos el museo de la ciencias naturales.



Continuando la ruta llegamos al Parc du Cinquantenaire. Construido para conmemorar el 50 aniversario de la independencia de Bélgica, por orden de Leopoldo II, se ubicó en una amplia zona pantanosa adquiriendo casi 30 hectáreas. Paseando por la zona ajardinada podremos disfrutar de esculturas y fuentes así como observar numerosos oficinistas y diversos trabajadores, de las inmediaciones, que ocupan los bancos para tomar un respiro en el transcurso del día.


Presidiendo el parque se encuentra el Palacio del Cincuentenario con su característico arco del triunfo, obra de los arquitectos Bordiau y Girault, no fue hasta 1905 cuando se finalizó su construcción. Puede accederse a lo alto del arco del palacio y contemplar las vistas del lugar. El arco, de grandes, proporciones se encuentra coronado por una escultura de bronce, una cuadriga de nombre Brabante, que simboliza el avance y desarrollo del país.



Aprovechamos la ocasión para visitar el Autoworld, uno de los tres museos que tiene su sede en el palacio.









Autoworld es una de las mejores colecciones de coches del mundo compuesta por más de 300 automóviles. Este museo recorre la historia del automóvil para conocer y recordar algunas reliquias de diferentes marcas y lugares de procedencia.



La siguiente parada la hacemos en uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad, la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula. De estilo gótico, su construcción se inició a principios del siglo XIII sobre una construcción románica del siglo XI pero no fue hasta dos siglos después cuando se acabara. La Catedral era conocida como la Iglesia de San Miguel hasta que en 1047 depositaron en su interior los restos de Santa Gúdula, tomando así su actual nombre. Pese a ser bastante antigua no adquirió el titulo de catedral hasta 1961.


Su interior es bastante sobrio ya que fue saqueada en varias ocasiones por iconoclastas protestantes y revolucionarios franceses. Llama la atención un púlpito barroco tallado en madera en 1699 ademas de los confesionarios, originales, de roble del siglo XVII. A destacar es el imponente órgano Grenzing con más de 4000 tubos y 4 teclados.



Paseando por el centro, es de visita indispensable, las Galerías Saint Hubert. Diseñadas en 1847, con más de 200 metros de largo y cubiertas por una enorme cúpula de cristal, fueron las primeras galerías comerciales de Europa siendo hoy en día una de las más elegantes. En el interior se pueden ver decenas de escaparates decorados con todo lujo, numerosas joyerías, grandes chocolateros y diversas tiendas de moda, cafeterias y restaurantes.



Siguiendo nuestro camino hacemos una parada, breve, en la Iglesia de Saint Nicolas. De fundación desconocida, ha sido objeto de numerosas alteraciones: saqueos, bombardeos y demolición. Sin embargo, nunca llegó a destruirse completamente. Fue restaurada en 1954 adquiriendo una nueva imagen.



La Bolsa de Bruselas es un edificio emblemático de estilo neoclásico. Construido por Léon Suys entre 1868 y 1873, cuenta con numerosos elementos decorativos que lo han convertido en una de las construcciones del siglo XIX mas ornamentadas de Bruselas.


El frontón esta adornado con un bajorrelieve que representa Bélgica protegiendo la industria y el comercio.



El siguiente alto lo hacemos en la Grand Place. Lugar perfecto para tomar un refrigerio y disfrutar del entorno. Corazón geográfico, histórico y comercial de Bruselas, es una de las plazas más bonitas del mundo. Las casas fueron destruidas por un incendio en 1695, fueron reconstruidas algunos años después gracias a las corporaciones de la época.


En la plaza podemos encontrar el Hotel de Ville. Maravilloso ayuntamiento gótico del siglo XV, emblema de Bruselas con su elegante capitel. En la punta se encuentra la veleta de San Miguel, patrono de la ciudad. La fachada, un auténtico encaje en piedra, ostenta 150 estatuas de realismo asombroso.


La otra obra maestra de la plaza es la Maison du Roi. Reconstruida a finales del siglo XIX, la casa del rey alberga el museo de la historia de la ciudad.


Entre los números 14 y 19 se encuentra la Maison des Ducs de Brabant. Conjunto neoclásico de edificios con raíz flamenca formado por seis casas gremiales.


Por último podemos encontrar Le Roy d'Espagne, el bar más famoso de la Grand Place porque, aparte de cerveza, ofrece unas vistas maravillosas desde su terraza.



Por fin llegamos a uno de los símbolos más representativos de Bruselas. El Manneken Pis es una estatuilla de unos 50 centímetros que representa a un niño desnudo orinando en la pila de una fuente. Dada la importancia de la estatua fueron muchas las ocasiones las que intentaron robarla hasta que un ex convicto logro hacerse con ella. En 1619 se colocó una copia en el mismo lugar y desde entonces se ha mantenido allí.



Callejeando llegamos a la iglesia de Notre Dame aux Riches Claires. Pequeña iglesia barroca flamenca del siglo XVII. El antiguo convento adjunto, convertido en apartamentos en el siglo XIX, explica la extraña asimetría exterior del santuario y la ausencia de fachada. El interior es barroco, con abundantes estucos blancos, querubines risueños y falsos mármoles.



Seguimos nuestra marcha y encontramos un guiño malicioso al "niño meón", el Zinneke Pis. Aprovechamos para acabar el día en el Delirium Cafe. Famoso por su record Guinness en diferentes tipos de cervezas.



Segundo itinerario:



Camino de la estación de tren pasamos por Porte de Hal. Este edificio es el único vestigio de las murallas del siglo XIV, cuyo trazado siguen los bulevares del pequeño cinturón.

El resto de la mañana lo pasamos en Brujas. Esta visita está en otro post del blog.



A la vuelta de nuestra visita a Brujas, aprovechamos para visitar el Atomium. Criticado en un primer momento, se ha convertido en el mayor atractivo turístico de la capital. Fue el pabellón principal y el símbolo de la Exposición Universal de Bruselas en 1958.


Su diseño fue obra de André Waterkeyn y representa un átomo de hierro ampliado 165.000 millones de veces. La estructura tiene 102 metros de altura y está formada por 9 esferas de 18 metros de diámetro comunicadas entre sí.




La última parada del día es frente al Atomium, en Mini Europe. El parque, inaugurado en 1989, posee unas 350 maquetas hechas a escala 1/25 que representan 80 ciudades de la Unión Europea.


Algunas maquetas llaman la atención por se las más complejas, como es el caso del ayuntamiento de Bruselas, o la Catedral de Santiago que necesitó 24.000 horas de trabajo hasta verse terminada.
Es un lugar ideal para pasar un par de horas y si viajáis con niños con más razón aún.



Tercer itinerario:



Comenzamos este día en el Palacio de Justicia. Es uno de los edificios más grandes e impresionantes que se pueden contemplar. Hoy en día es la sede de los tribunales de justicia de Bélgica. Tiene una superficie de 26.000 metros cuadrados y una altura de 104 metros, esto hace que sea un edificio visible desde casi toda la ciudad.


La construcción del edificio se llevó a cabo entre 1866 y 1883 a manos de Joseph Poelaert. Como curiosidad diré que para su construcción hubo que demoler casi 3.000 casas. Al final de la Segunda Guerra Mundial, cuando los nazis se vieron obligados a abandonar la ciudad, incendiaron el edificio y su cúpula se vino abajo. La actual cúpula es más alta, delgada y nada parecida a la forma original.



Situada en la parte alta de la ciudad, Notre Dame au Sablon es una de las iglesias góticas más bonitas de Bélgica.


Construida en el siglo XV con estilo gótico de Bravante posee una fachada minuciosamente labrada, ornada de torrecillas, campanarios, pináculos y estatuas de finales del siglo XIX.


Anteriormente, en su ubicación actual, hubo una capilla que fue construida por arqueros de la ciudad en 1304.



El interior de la iglesia es sencillo con cierto parecido a la catedral pero en menor tamaño. Algo que destaca es su púlpito labrado en madera del año 1697.


Cercano a la iglesia encontramos la Place du Petit Sablon. Pequeño jardín de estilo francés rodeado de rejas coronadas por 48 estatuillas de bronce representando las corporaciones. Al fondo de la plaza hay una fuente en memoria de los condes d'Egmont y de Hornes, símbolos de la resistencia contra los españoles.



Nuestra siguiente parada, en el sur del Parque de Bruselas, es el Palacio Real de Bruselas. Es la sede de la monarquía belga. En él se encuentran las oficinas de los reyes, algunos ministerios, salas de reuniones oficiales y habitaciones para los jefes de estado invitados. La construcción del palacio comenzó a principios del siglo XIX a manos de Guillermo I, rey de los Países Bajos. Durante el reinado de Leopoldo II el palacio sufrió muchas remodelaciones hasta quedarse como en la actualidad. Desde 1831 no es residencia real ya que los reyes viven en el Palacio de Laeken, en las afueras de la ciudad.



Vistas del Palacio de Justicia desde la rue Royale.



Pese a estar un poco alejada en el itinerario, la iglesia de Sainte Marie, merece la pena acercarnos a verla. Cerrando la perspectiva de la interminable rue Royale, nos topamos con un raro ejemplo del estilo neobizantino, siglo XIX, con su plano central, su cúpula y su domo. La cúpula está adornada con estrellas visibles desde la acera.



En nuestro recorrido podemos encontrarnos con más lugares de los que aparecen como destacados como pueden ser Le Botanique o la Place des Martyrs.



Una de nuestras últimas visitas de este día es la iglesia St Jean Baptiste au Béguinage. Construida en el siglo XVII para las beguinas ( institución piadosa de mujeres solas del siglo  XII ), esta encantadora iglesia barroca esta inspirada en la del Gesù de Roma.


Restaurada tras el incendio que la asoló en 2001, su fachada se cuenta entre las más bellas de Bélgica.








Nuestra última parada del día es en el Museo de Historia Militar. Este museo está dedicado al Ejército Belga y a su historia desde el año 1700 hasta nuestros días. Inaugurado en 1923 presenta colecciones únicas así como cientos de armas y armaduras, uniformes militares de diferentes épocas, condecoraciones, cuadros, miniaturas, esculturas, cañones, tanques, aviones militares y muchas representaciones como pueden ser algunas escenas típicas de la Segunda Guerra Mundial.



Cuarto itinerario:


Este día lo comenzaremos viajando a Gante. Podemos encontrar un post escrito sobre ello en el blog.



Para finalizar nuestro día, así como nuestro viaje a Bélgica, visitamos la Basílica del Sagrado Corazón. Situada en el barrio de Koekelberg, es una joya de la arquitectura del siglo XX. De estilo Art Decó, tiene 89 metros de alto y 167 de largo convirtiéndola así, en la quinta iglesia más grande del mundo.


La basílica se construyó para conmemorar el 75 aniversario de la independencia de Bélgica. En 1905 se puso la primera piedra pero, debido a las dos Guerras Mundiales, no pudo terminarse hasta 1971.


Aunque las vistas no son demasiado espectaculares, la terraza de la basílica es un buen sitio para disfrutarlas.



Os dejo con un mini planeta de Bruselas.