viernes, 29 de agosto de 2014

Castillo de Loarre, Huesca.


El castillo de Loarre es un castillo románico situado en la localidad del mismo nombre, en la provincia de Huesca.



Desde su posición tiene control sobre toda la llanura de La Hoya de Huesca y en particular sobre Bolea, principal plaza musulmana de la zona, que controlaba las ricas tierras agrícolas.



El castillo usa como cimientos un promontorio de roca caliza, lo que le da una gran ventaja defensiva, ya que así, los muros, no podían ser minados. Además, está rodeado por una muralla con torreones.



En su interior destacan la pequeña capilla, la cripta de Santa Quiteria y la majestuosa iglesia del castillo.



Construido en el siglo XI por orden del rey Sancho III, sirvió como avazadilla fronteriza desde la que organizar los ataques contra la localidad de Bolea. De esta época datan el edificio real, la capilla, el torreón de la Reina, el patio de armas, las estancias militares y de servicio y la torre de Homenaje o torre albarrana.



En 1071, durante el reinado de Sancho Ramírez se realiza una ampliación que da lugar a la forma que mantiene en la actualidad. De esta época son las demás construcciones salvo el recinto amurallado construido, posteriormente, en 1287.

Tras la ampliación se funda un monasterio de canónicas de San Agustín. Pedro I de Aragón cambia la cabeza de la congregación a Montearagón, con lo que Loarre pierde el carácter monasterial lo que sumado al desalojo musulmán de la comarca de La Hoya, hace que el castillo pierda su carácter militar, perdiendo relevancia e influencia.

En el siglo XV la población que vivía a los pies del castillo se traslada a la actual villa de Loarre reutilizando materiales de la fortaleza.



La construcción se mimetiza con el terreno llegando a confundirse con él a pesar de su gran tamaño. Todo el conjunto está rodeado por una muralla que abarca unos 10.000 metros cuadrados y tiene un perímetro de 172 metros.

La puerta de entrada es de estilo románico con decoración en el tímpano. Tras ella se abre una imponente escalera flanqueada por dos estancias, la de la izquierda, es el cuerpo de guardia y la de la derecha, la cripta de Santa Quinteria, lugar de enterramientos.

Sobre la cripta se ubica la iglesia de San Pedro, una construcción románica de una única nave y ábside semicircular.



A la derecha de la construcción se encuentran las dependencias de los canónicos y de los nobles que habitaron el castillo. También está el calabozo, que también fue utilizado como almacén, y la sala de armas. Varias ventanas ajimezadas dan vista hacia donde se ubicaba el pueblo de Loarre en el siglo XVI.



En lo que fue la parte del castillo original, está el patio de armas y junto a él la iglesia de Santa Maria. Destaca el aljibe con capacidad para guardar hasta 8.000 litros de agua, las estancias militares, la torre norte y las cocinas.

Para terminar, la torre de la Reina se sitúa sobre la entrada a la parte militar y protege la misma. La torre del homenaje, de 22 metros de altura, tiene cinco plantas y está comunicada con el castillo por un puente levadizo.