sábado, 20 de agosto de 2016

Rumania

Rumanía es un país cercano en muchos aspectos al mundo hispánico pero muy desconocido y que sufre cierto tópicos injustificados. Se encuentra situada en una inmensa llanura, limitada al sur por el río Danubio , y dividida por los montes Cárpatos. Hablar de Rumanía es sinónimo de historia compleja, de mitos como el del Conde Drácula y acontecimientos mucho más recientes que han dejado huella en la historia europea.

En el siglo XVI, Rumanía va tomando identidad propia, no sin tensiones con otros países, Valaquia y Transilvania son campos de batalla continuos con húngaros, búlgaros y turcos fundamentalmente. En el siglo XVIII, con la segregación de Moldavia así como la unión de otras provincias,da lugar a la revolución de mediamos del siglo XIX cuyo final es la independencia de Rumanía como país.

En el 1914 el país se declara neutral durante la I Guerra Mundial bajo el reinado de Ferdinand. Con el fin de la I Guerra Mundial, Basarabia, Bucovina y Transilvania se unen a Rumanía. Entre la I y II Guerra Mundial, el país crece aprovechando el debilitamiento del Imperio Austro Húngaro mientras, al mismo tiempo, Rumanía entra en la órbita soviética. Todo este crecimiento se interrumpirá, en 1940 con el estallido de la II Guerra Mundial, siendo repartida entre soviéticos, húngaros y búlgaros.

Esta situación trajo consigo consecuencias como el golpe de estado de Ion Antonescu en 1940. Rumanía se unió al eje durante la II Guerra Mundial tomando medidas contra los judíos que vivían en el país. Tras el fin de la II Guerra Mundial, Rumanía queda muy tocada, recuperando solamente parte de Transilvania. El país vuelve a entrar en el satélite de la URSS, y pasa a formar parte del telón de acero.

Esta situación propició la subida al poder de Nicolae Ceausescu, quien gobernó bajo una dictadura con un falso comunismo. Esto llevó a cabo la movilización del pueblo, así como, la revolución en el país que se saldó en 1989 con el dictador detenido y fusilado junto a su esposa.

En los años 90 Rumanía entra en un periodo de transición muy duro que hace que muchos rumanos huyan del país, y los que se quedan estén en condiciones muy por debajo de la media. En el siglo XXI continua ese proceso de cambio destacando la entrada en la Unión Europea en el año 2007.



Itinerario 1:



La capital de Rumanía, centro cultural y económico de todo el país, fue fundada hace más de 500 años y es el punto de partida más adecuado para recorrer toda Rumanía. Conocida como "El pequeño París" gracias a sus avenidas repletas de árboles y a un muy similar Arco del Triunfo, Bucarest se ha convertido en uno de los puntos de referencia del sureste europeo y todo un lugar por descubrir.
Buena parte de su patrimonio arquitectónico tradicional desapareció, pero es verdad que el caminante puede descubrir un paisaje en que se mezclan grandes edificios de la segunda mitad del siglo XX con iglesias ortodoxas o algún otro resto de origen medieval.



La primera parada, en Bucarest, la realizaremos en el Parlamento de Rumanía. Mandado construir por el líder del partido comunista, Nicolae Ceausescu, se trata de un edificio colosal que albergó a mas de 20.000 trabajadores. Consta de doce plantas, 1100 habitaciones y cien metros de largo. Tiene cuatro niveles subterráneos, incluido un búnker nuclear. Como curiosidad destacar que es el segundo edificio más grande del mundo después del Pentágono.
Su construcción se inició en el año 1985 siendo necesario la demolición de varios barrios de la parte alta de la ciudad. A la muerte de Ceausescu, en 1989, muchas partes del edificio seguían en obras así que en 1990 se planteó su demolición. Entre las propuestas destacaba la conversión en casino o convertirlo en monumento contra el comunismo. Finalmente se decidió que albergaría el Parlamento.



Seguimos  caminando en busca de la Iglesia de Stavropoleos. Esta pequeña iglesia fue construida en 1724 por un príncipe de Valaquia siendo una de las más antiguas de Bucarest.




Combina la arquitectura bizantina rumana con una fachada repleta de columnas. Rodeada por un jardín con bellos frescos e iconos religiosos, es una pequeña joya dentro de esta gran ciudad.



Otras paradas en la misma zona pueden ser el Museo Nacional de Historia, el Museo del Pueblo o pasear por la famosa Calea Victoriei.



Continuamos nuestro viaje con destino Sinaia. Recogida en un esbelto valle de abetos, la ciudad se bautizó con este nombre por el Monasterio de Sinaia, alrededor del cual fue construida. Llena de excursionistas en verano y de esquiadores en invierno, se encuentra rodeada de imponentes peñascos de los Montes Bucegi que hacen de éste, un lugar espectacular para realizar excursiones o alojarse durante varios días.



Presenta una mezcla de casas coloridas de madera y magníficos edificios del siglo XIX. Tanto que el rey de Rumanía, Carlos I, se hizo construir un lugar de retiro veraniego, el Castillo de Peles.



Este castillo es probablemente el más mágico de toda Transilvania. Su encantador conjunto fue construido entre 1873 y 1914 por el arquitecto Karel Liman, predominando el estilo neorrenacentista alemán. A su misma vez se construye una central eléctrica sobre la rivera del río Peles, convirtiendo así el Castillo de Peles en el primer castillo de Europa que disponía de calefacción central, electricidad y aspiradora.



Se emplearon 39 años, más de 400 artesanos y miles de trabajadores para acabarlo apenas unos meses antes de la muerte del rey.



En tiempos de Ceausescu las habitaciones del castillo alojaron a líderes comunistas y hombres de Estado de todo el mundo.



La siguiente parada la realizamos en Bran. En su lugar fue construida una fortaleza por caballeros de la Orden Teutónica alrededor del 1212. El Castillo de Bran, más conocido por los turistas como el Castillo de Drácula, está ubicado en la frontera entre Transilvania y Valaquia y su arquitectura es única.



La estructura del castillo se basa en un patio central, desde donde se acceden a las diferentes estancias, como la sala de la cancillería, el dormitorio real o la sala de música, todos ellos conservando muebles europeos renacentistas originales.




Muchos acudimos a este lugar intrigados por el gran misterio del Conde Drácula. Éste es un personaje de la novela "Drácula" de Bram Stocker. Stocker lo creó insiperándose en el personaje real conocido como Vlad el Empalador.




Este castillo es famoso por la creencia de que en el habitó Vlad Draculea. Lo cierto es que no hay evidencias de que Vlad Tepes viviera allí, de hecho la mayoría de versiones coinciden en que sólo pasó un par de días, encerrado en una mazmorra cuando la región estaba ocupada por el imperio otomano.



Esta vez llegamos a Rasnov, a unos 18 kilómetros al sur de Brasov. Esta fortaleza, construida por los teutones en el siglo XIII, tiene sus bases en una colina para poder protegerse de las invasiones tártaras y turcas.



Cuando el enemigo acechaba desde Bran, los habitantes de Rasnov se encerraban en la ciudadela, viviendo asediados durante años y convirtiendo el castillo en una pequeña ciudad de forma indefinida.



En nuestra visita podemos recorrer el terreno, en el que hay una iglesia, una prisión y bellas vistas a la montaña. También podemos encontrar un pozo, del siglo XVII, de casi 150 metros construido por prisioneros turcos, a quienes se les prometió la libertad.



En un principio, su estructura fue de madera pero más tarde fue reemplazada por piedras. En 1421 aparecen en las primeras fuentes menciones al asedio que sufrió por las tropas turcas. La resistencia impidió su captura, al igual que sucedió en los asedios posteriores de 1436 y 1441. Abandonado en el siglo XVIII después de un incendio y un terremoto posterior, la fortaleza ha sido restaurada recientemente para nuestro disfrute.



La vida no era fácil en esta región, Transilvania, que permanecía bajo la amenaza constante de invasiones. Las poblaciones más importantes eran autenticas fortalezas mientras que las villas pequeñas normalmente levantaban muros y torres defensivas en torno a su iglesia, que acogía a sus habitantes en caso de asedio. Los caballeros teutones construyeron Prejmer a principios del siglo XIII. Tras más de cincuenta ataques durante la Edad Media,  la iglesia cayó una sola vez. Esto fue posible gracias a sus murallas de 12 metros de alto y casi 4 metros de grosor. Cada habitante del pueblo tenía en su interior una habitación en la que alojarse con su familia, para un total  de 270 familiar o 1600 personas.



La entrada consta de un pasaje y una puerta levadiza. Además si los visitantes no eran bienvenidos se les recibía con una lluvia de aceite hirviendo. Aquí no termina todo, la iglesia fortificada estaba preparada para resistir largos asedios, con su propio pozo, salas para provisiones, escuela y un túnel secreto para conseguir más suministros.



La siguiente parada es otra iglesia fortificada. Harman es una aldea situada a 10 kilómetros de Brasov más modesta que la de Prejmer. El primer registro documental que se tiene data del 21 de marzo de 1240. La iglesia fue construida en el siglo XIII sobre una antigua basílica romana y su uso fue similar al de su vecina Prejmer, defenderse de las continuas invasiones. Por su situación fronteriza, Harman, fue fortificada en el siglo XV.



La fortificación constaba de dos muros, del cual solo se conserva uno, el primero de 5 metros y el segundo de 12 metros con un paseo que conecta las 7 torres que se integran en el mismo. La entrada actual fue construida a principios del siglo XVII.



Itinerario 2:

Después de pasar la noche en Brasov, aprovechamos la mañana para visitarla. Este lugar resulta encantador, con sus torres de cuento de hadas y sus calles adoquinadas. Dominada por el Monte Tampa y con un cartel al estilo de Hollywood, Brasov destaca por su tranquilidad  y por el conjunto de todos sus edificios que forman una auténtica ciudad medieval. En las callejuelas se entremezclan edificios de arquitectura gótica, renacentista y barroca.

Fundada en el siglo XIII por los caballeros teutones sobre un asentamiento dacio, pasó a ser una colonia mercantil alemana. Los sajones construyeron iglesias y casonas al amparo de una muralla, que aún sigue en pie.



Aprovecharemos para visitar la Iglesia Negra. Siendo el edificio más emblemático de Brasov, es la mayor iglesia gótica que hay entre Viena y Estambul. Construida entre 1383 y 1480, adquirió su actual nombre tras el incendio de 1689 provocado por los invasores austriacos. Las estatuas originales del exterior del ábside se encuentran ahora en el interior, además, dispone de un órgano de 4000 tubos construido por Buchholz en Berlín en 1839.

Durante el paseo por su casco antiguo podemos disfrutar de lugares como la Plaza Sfatului, centro del Brasov medieval. En ella se alza el ayuntamiento rematado por la Torre de los Trompetistas, en la que se reunían los concejales y se realizaron torturas.



Otra visita interesante la haremos a la Iglesia de San Nicolas de Schei. Construida en madera en 1392, fue sustituida por una iglesia gótica de piedra en 1495, posteriormente completada al estilo bizantino. En el interior pueden verse murales de los últimos reyes de Rumanía, que fueron tapados para protegerlos de los comunistas y sacados de nuevo a la luz en el 2004.



Rumbo a Bicaz, la sinuosa carretera que recorre las Gargantas del Bicaz son una de las más espectaculares de Rumanía. Las gargantas serpentean entre paredes de hasta 300 metros. La carretera discurre justo por debajo de las rocas que sobresalen en el tramo del "Cuello del Infierno". Bastantes artesanos venden sus obras en los puestos situados bajo las rocas.



El cañón fue formado por el río Bicaz, y pertenece al Parque Nacional de las Gargantas del Bicaz-Hasmas. Es una puerta natural de paso obligado entre las regiones de Moldavia y Transilvania.



Tras disfrutar del paisaje montañoso, llegamos al Monasterio de Bistrita en las afueras de Piatra Neamt. Fue fundado en 1407 por Alexandru cel Bun pero no fue, hasta un siglo y medio después, cuando se completó, por el príncipe Alexandru Lapusneanu, convirtiéndolo en un centro religioso y cultural de primer orden.



Aprovechamos la hora para comer en Piatra Neamt y así visitarla. Conocida como la "perla moldava" por su rica arquitectura, sirve de puente entre las regiones de Bucovina y Transilvania. La mayoría de los edificios fueron mandados construir por orden de Esteban el Grande, monarca que reinó entre el 1457 y 1504. La fisonomía del asentamiento viene definida por el río Bistrita, así como otros varios recursos hídricos que han posibilitado la aparición de la industria hidroeléctrica.

En torno a la Plaza Libertatii se concentran la mayoría de los monumentos destacados. En ella podemos encontrar la Corte Principesca, cuyo elemento principal es la Iglesia de San Juan, de estilo moldavo con elementos bizantinos; y la Torre del reloj, de 1499, que hacía la labor de punto de observación de la ciudad.



A unos 7 kilómetros de la ciudad encontramos el Monasterio de Neamt. Construido en el siglo XIV se trata de la mayor y más antigua comunidad de monjes del país. Fundado por Pedro I, ejerció funciones de ciudadela. Esteban el Grande fue quien construyó la iglesia que se puede ver hoy en día, pero algunas de las pinturas datan de tiempos de Pedro I.



Para acabar con este día nos dirigimos a Suceava.  Por un largo periodo fue la capital del estado moldavo, entre 1388 y 1565. Más adelante estuvo bajo el reinado de la monarquía de los Habsburgo, de 1775 a 1918, y no fue hasta el final de la I Guerra Mundial cuando llegó a ser parte de la Rumanía actual. Esta ciudad no es muy cultural pero es un lugar ideal para visitar los Monasterios de Bucovina.

Nosotros aprovecharemos para visitar la Ciudadela de la Sede, que en 1427 consiguió detener el avance del sultán otomano Mehmed II. Sin esta victoria, los monasterios pintados de Bucovina posiblemente no se habrían podido construir. Se conservan tramos importantes de su estructura original, fundada por Pedro I Musat. Sus ocho torres estaban rodeadas por un foso. Esteban el Grande añadió unas murallas de 4 metros de grosor y 33 metros de alto que impedían disparar flechas desde fuera.  Esta fortaleza resistió múltiples ataques, hasta que los otomanos la hicieron saltar por los aires en 1675.



Itinerario 3:

Dedicaremos este día a la ruta de los Monasterios de Bucovina. Hasta un total de ocho de estas iglesias están reconocidas como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, gracias en parte a los impresionantes frescos que decoran sus fachadas. Estas iglesias y monasterios fueron construidos a finales del siglo XIV y principios del XV por los voivodas del entonces recién creado principado de Moldavia. Sin embargo, hoy en día estos templos están en territorio rumano.

Los monasterios fueron fundados en la época donde el Imperio otomano se expandía por la región, lo que se refleja en alguno de los murales de estas iglesias, de modo que se destinaron muchos soldados para su protección. Los soldados, igual que los campesinos, eran analfabetos. Además, durante los servicios podían albergar a pocos feligreses, que solían formar parte de la nobleza. Así, las pinturas exteriores ayudaban a explicar pasajes de la Biblia y conceptos éticos.

Esta es la serie de monasterios que hemos visitado, aún así, existen muchos más por la zona.



Monasterio de Dragomirna:  Fundado entre 1602 y 1609 por el obispo Anastasie Crimca, cuenta actualmente con unas 60 monjas. Este monasterio se encuentra rodeado de una alta y gruesa muralla, que le confieren el aspecto de una pequeña fortaleza, construidos  en el Siglo XVII por el Conde Miron Barnovschi.



El intricado cordón que rodea el lateral de la iglesia representa la Santísima Trinidad y la efímera unificación de Moldavia, Valaquia y Transilvania en 1600.



Monasterio de Voronet: Este templo es comúnmente apodado como "La Capilla Sixtina del Este". Fue construido por Esteban el Grande, en menos de cuatro meses, en 1488. Es el único que tiene un color específico, el "Azul de Voronet", conseguido a partir de lapislázuli y otros ingredientes.



Destaca la escena del Juicio Final, en la fachada oeste, considerada la más maravillosa de Bucovina. En la parte superior podemos ver ángeles enrollando un pergamino con los signos del zodiaco para indicar el fin de los tiempos, mientras en el centro la humanidad es llevada a Juicio. A la izquierda, San Pablo acompaña a los creyentes, mientras que a la derecha Moisés se lleva a los no creyentes. En la parte inferior izquierda aparece el Cielo y el Jardín del Edén y finalmente la Resurrección aparece en la parte inferior derecha.



En la pared sur podemos ver "El Árbol de Jesé" con la genealogía de los personajes bíblicos.



Monasterio de Humor: Fundado por el Canciller Toader Bubuiog bajo el reinado de Pedro Rares, este monasterio, se construyó en 1530 y se rodeó de una muralla defensiva en 1641. Hoy en día sólo se conserva el campanario y una torre vigía.




El estrecho paso de la escalera se diseñó para que los soldados defensores pudieran matar a los atacantes turcos de uno en uno.




Desde lo alto se puede apreciar el conjunto al completo.



Los frescos han sufrido muchos desperfectos, aunque los del lado sur están relativamente bien conservados. De tonos rojos y marrones, se organizan por temas. En el lado izquierdo de la pared sur se conmemora a la Virgen María, mientras que  en el lado derecho se muestra la vida y milagros de San Nicolás. También podemos encontrar una descolorida representación del Asedio de Constantinopla de 1453.



Monasterio de Sucevita: La iglesia del interior del recinto, construida entre 1582 y 1601, está cubierta de frescos, a excepción de la pared occidental.



Una leyenda cuenta que el autor de los frescos sufrió una caída fatal desde el andamio donde trabajaba y esto disuadió a otros pintores de continuar su obra.



Merece la pena fijarse en el fresco de "La Escalera de las Virtudes", que exhorta a sacerdotes, monjes y monjas a tener un comportamiento honesto para evitar el destino de los clérigos, que aparecen cayendo de la escalera por culpa de sus pecados.



Monasterio de Moldovita: Fundada en la primera mitad del siglo XV y reconstruida en 1532 por Pedro Rares, ocupa un recinto cuadrangular fortificado con una torre.



La iglesia presenta impresionantes frescos de 1537 como el Asedio de Constantinopla del año 626 d.C. Como curiosidad destacar que los asediadores están representados con indumentaria turca, como para mantener a los feligreses en alerta.



Itinerario 4:

Dedicaremos este día a hacer la ruta de los Maramures. Esta región está considerada la región más tradicional de Rumanía, con sus iglesias de madera coronadas por campanarios y sus casas rurales con elaboradas puertas de madera tallada.



Situada en la parte norte del país, limitando con Ucrania, la vida tranquila de sus pueblos es garantía de gente hospitalaria, gastronomía tradicional y mucha naturaleza como la del Valle de Iza.





Ocho de sus iglesias están declaradas Patrimonio Mundial por la UNESCO, las de los pueblos de Barsana, Budesti, Desesti, Ieud, Plopis, Poienile Izei, Rogoz y Surdesti.



Poco más tengo que decir de este día ya que las iglesias son muy parecidas y se encuentra poca información sobre ellas.



Itinerario 5:


Empezamos este día en la ciudad de Cluj Napoca. Situada al noroeste de Rumanía, en el valle del Somesul Mic, es la capital histórica de la región de Transilvania. Su historia, rica y agitada, ha legado un patrimonio arquitectónico de primera calidad. Hoy en día es el centro cultural más grande de la comunidad húngara de Rumanía y uno de los más importantes centros culturales rumanos.



Sólo visitamos el casco antiguo de la ciudad, en la que nos encontramos con la Iglesia de San Miguel. Esta gran iglesia del siglo XIV domina la Piata Unirii. Cuenta con una torre neogótica del año 1859 que destaca en el paisaje, mientras la iglesia en sí, se considera uno de los mejores ejemplos de arquitectura gótica de Rumanía.

En la cara sur de la iglesia encontramos la estatua ecuestre de Matías Corvino. Realizada en 1902, su protagonista es el famoso rey húngaro, hijo de Iancu de Hunedoara.



La siguiente parada la hacemos para tomar un poco de fresco en Turda, importante productor de sal desde el siglo XIII hasta 1932. Se tiene constancia minera desde los tiempos de los romanos aunque, a principios del siglo XVIII, las minas de sal Turda eran las minas de sal más importantes de Transilvania.



Para facilitar la explotación de sal, se construyó entre 1853 y  1870 una galería horizontal que llevaría la sal a la superficie. Aunque la minería se detuvo en 19932, el lugar se utilizó durante la II Guerra Mundial como refugio antiaéreo. Más tarde, entre 1948 y 1992, se utilizó como almacén para guardar queso.

Su construcción se realizó de forma rudimentaria. Iluminación con velas y lamparas de sebo, y sin usar explosivos ni equipos mecánicos.



El recorrido es recomendable hacerlo desde la zona más antigua de la mina, la Mina Iosif, donde podemos ver antigua maquinaria original y acabar en la Mina Rudolf. En esta inmensa sala de 42 metros de profundidad y 50 metros de ancho por 80 de largo, se encuentra un pequeño parque de atracciones donde podremos disfrutar de una noria de metal, minigolf e incluso un lago con barcas.


Ponemos rumbo a Targu Mures, donde haremos una breve parada para visitar su casco antiguo. En ella destacan la Catedral Católica Griega, el Palacio de Cultura, la Catedral Ortodoxa, la Iglesia Católico Romana y la Ciudadela.

Targu Mures es un lugar animado que ofrece una perspectiva distinta del pasado y el presente transilvano. Los edificios del centro son del tipo Habsburgo, más coloridos, con tejados sobresaliendo sobre estatuas heroicas. Targu Mures se documentó por primera vez en 1322 como "Novus Forum Sicolorum". Se convirtió en una destacada plaza militar y, más adelante, en un importante núcleo cultural. En 1658 fue atacada por los turcos, que capturaron a miles de habitantes y los trasladaron como esclavos a Estambul. Durante el Régimen de Ceausescu, la ciudad fue cerrada, sólo la etnia rumana tenía permiso para establecerse en ella. En 1990 la ciudad fue escenario de duros choques entre estudiantes que reclamaban estudios en húngaro y rumanos que asaltaron las sedes de los partidos magiares locales.



Sighisoara es una ciudad histórica de Transilvania. Situada en los Cárpatos transilvanos, la ciudad se destaca por las casas de la Ciudadela, la Torre del Reloj, el Cementerio y la población de sajones de Transilvania.



Los aficionados al terror no se sentirán decepcionados ya que esta ciudadela, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, fue el lugar de nacimiento de uno de los personajes más tenebrosos de la historia: Vlad Tepes, el Empalador.

La historia se remonta a la época romana, que construyeron en la colina que domina la ciudad un castro del que aún quedan restos. Sin embargo en el siglo XIII, cuando la colonización de los sajones alemanas, la ciudad se convierten en un enclave comercial de gran importancia



Pasear por la antigua ciudadela y recorrer las serpenteantes callejuelas nos hará sumergirnos en la belleza de esta preciosa ciudad.



Uno de los lugares más interesantes de Sighisoara es la Torre del Reloj, en la Plaza de la Ciudadela. Con 64 metros de altura, esta colosal estructura tiene su origen en una atalaya medieval. Posee un aspecto barroco, ya que fue reconstruida en el siglo XVIII y se trata del edificio más reconocible de toda la ciudad. Su reloj es de 1648 y contiene un carillón con un desfile de estatuillas de madera tallada.



Paseando por el perímetro de la Ciudadela encontraremos restos de las murallas. Fueron levantadas tras la invasión tártara para proteger la ciudad sajona. Hoy en día quedan nueve torres visibles, aunque en su época llegó a tener 14.



Otro de los lugares destacables de Sighisoara es la Iglesia de la Colina. Se trata de uno de los edificios de estilo gótico más impresionantes que podremos encontrar. En su interior destacan los escudos de armas tallados en madera y el retablo. Aprovecharemos las maravillosas vistas que nos deja este punto tan alto de la ciudad.



Una de las siguientes paradas la realizamos en Biertan. La primera visión que se tiene de la iglesia es inolvidable. Desde lo alto de una colina, entre casas coloridas, parece una estampa del pasado. Construida en el siglo XV fue sede del obispado luterano desde 1572 a 1867.



Tiene un altar de estilo vienés con 28 paneles y su doble perímetro amurallado alcanza los 12 metros de altura. En el perímetro hay varios edificios interesantes, como un pequeño bastión donde se encerraba durante un tempo a las parejas que querían divorciarse para resolver sus problemas. Dicen que en 400 años solo se divorció una pareja.

Otra iglesia fortificada que nos queda de camino puede ser la de Medias o Alba Iulia.



Itinerario 6:


El último día lo dejamos para visitar Hunedoara. Es una de las ciudades con aspecto más comunista de Rumanía. Los restos de las fundiciones rodean una de las construcciones medievales más hermosas de Europa oriental, el Castillo de los Corvino. Podemos observar el gran contraste entre las torres góticas del siglo XIV y la arquitectura gris comunista.



El castillo fue construido sobre una antigua fortificación romana hacia el 1315 por el Rey Carlos I de Hungría. A principios del siglo XV due donado por el Rey Segismundo de Hungría al Noble Voyk Hunyadi, aunque fueron su hijo y su nieto, quienes llevaron a cabo las mayores ampliaciones del castillo.



Como Rumanía no existió como reino independiente hasta 1881, éste fue uno de los castillos más importantes del Reino de Hungría y una pieza clave par la defensa contra el Imperio otomano. El castillo volvió a ser ampliado en los siglos XVII y XIX, pero a mediados del siglo XX el abandono y un incendio lo condenaron a la ruina. En 1974 tras una impresionante restauración fue convertido en museo y desde entonces se han seguido rehabilitando.



Casi todo el castillo se edificó en torno a este patio, así que podremos acceder a todas las estancias desde allí.



Uno de los lugares más interesantes es el "Salón de los Caballeros", usado para ceremonias de carácter festivo.



También hay pequeños museos en diferentes habitaciones donde se muestran restos de excavaciones, antiguos fragmentos del castillo, o incluso trajes de la época.





La visita transcurre por pequeñas habitaciones y pasadizos que hacen que nos sintamos como un rey que pasea por las murallas y torres del castillo.

Antes de finalizar este día en Brasov haremos una última parada en Sibiu. Fundada sobre el antiguo emplazamiento romano de Cibinium, durante el esplendor de la influencia sajona había en Sibiu unos 19 gremios acogido entre sus murallas de 39 torres y 4 bastiones. Dominada por los Habsburgo de 1703 a 1791 y de 1849 a 1867 de nuevo, Sibiu fue sede de los gobernadores austriacos de Transilvania.

La amplia Piata Mare, en mitad de la vieja ciudad, es un buen lugar para recorrer Sibiu o para descansar tomando una buena cerveza rumana.